Tu veterinario tiene una preparación especial para proporcionar a tu mascota con una muerte humanitaria y gentil. Muy a menudo, él o ella utiliza un proceso de dos pasos. En primer lugar, a la mascota se le inyecta un sedante para que esté tranquilo y cómodo. A continuación, se inyecta un medicamento especial. Estos fármacos funcionan de una manera tal que el animal no experimenta en estado consciente el final de su vida. El proceso es similar a someterse a la anestesia general para un procedimiento quirúrgico. El proceso completo de Eutanasia dura alrededor de 10 a 20 segundos. El veterinario entonces comprueba que el corazón del animal se ha detenido. Con este procedimiento, no hay sufrimiento.

La Eutanasia en Perros

¿Hay un “momento adecuado” para la eutanasia de mi perro o gato? Y ¿Cómo sabré cuándo es?

Si el animal tiene episodios de sufrimiento muy intenso e irreversibles manifiestos durante el día o la noche, es conveniente planificar con tu veterinario una eutanasia de inmediato. A veces un animal seguirá comiendo o bebiendo a pesar del dolor, jadeo o desorientación. Si no estás seguro de lo mucho que tu mascota está sufriendo, mantén un registro diario de los buenos momentos frente a los malos ratos. Entonces, puedes decidir cuando la calidad de la vida es tan pobre que es hora de que le des el don de la “buena muerte”. Es importante preguntar a tu veterinario para saber cuales son las señales exactas de sufrimiento asociadas con la condición o enfermedad que tu mascota tiene.

A veces las personas sentimos la tentación de retrasar el momento de la eutanasia, porque anticipamos nuestro intenso dolor. Desafortunadamente, podemos llegar a lamentar el haber consentido mantener a la mascota con un sufrimiento intenso demasiado tiempo.

¿Es normal que me sienta tan enojado / triste / confundido después de eutanasiar a mi perro o gato?

Hay muchas formas de dolor que son completamente normales. Los más angustiosos son las experiencias de tipo “alucinación” en los que da la impresión de que estás oyendo sonidos familiares del caminar de tu mascota. Algunas personas llegan a pensar que ven a su mascota a través de la esquina del ojo, especialmente después de despertarse. A menudo, son los propietarios más responsables que se sienten culpables y confundidos acerca de las decisiones que tomaron con respecto la eutanasia de la mascota. En ocasiones, una persona puede sentirse temporalmente enojada con su veterinario u otras personas involucradas en cuestiones relativas al fin de su vida útil del perro o gato… Estos sentimientos de ira pueden ser nuestros intentos de evadir el encuentro definitivo con la tristeza de la pérdida.

¿Qué puedo hacer para trabajar a través de mi duelo después de la Eutanasia?

Lo más importante es reconocer que la pérdida de una mascota querida es un hecho grave que la sociedad no siempre respeta. Tu primera tarea es cuidar de ti mismo. Asegúrate de obtener el descanso y la alimentación que necesitas, incluso cuando te sientas distraído. Tu concentración puede verse afectada también, así que tienes que tener un cuidado especial con la conducción y al ir por la calle. El duelo es un proceso normal, y el tiempo es lo que realmente lo cura.

A veces ayuda el crear un lugar especial en tu casa al que puedes ir cuando quieras recordar a tu mascota. Aunque el recuerdo puede ser doloroso al principio, con el tiempo el dolor se convertirá en dulces recuerdos.

¿Cuánto tiempo debemos esperar después de la eutanasia de nuestro perro o gato para traer uno nuevo a casa?

A pesar de que puedas sentir que tu casa está vacía sin tu perro o gato, y que los niños de la casa pidan un remplazo inmediato, lo mejor es esperar por lo menos un mes antes de traer un nuevo perro o gato.

Cuando estés listo, puedes echar un vistazo a los perros y gatos en tu refugio local. Si te siente atraído por una nueva mascota, no pienses que es una traición al animal perdido. Tu capacidad de dar un buen hogar a una nueva mascota es realmente un cumplido a tu relación anterior.

Y tú, ¿Qué opinas de la Eutanasia? Déjanos tu opinión en la parte de abajo de comentarios.

Escribir este artículo no ha sido fácil e imagino que el leerlo tampoco lo es para ti… Siempre es duro hablar de este tema, sobretodo cuando, como yo, lo has vivido de cerca.

Hasta el próximo artículo!